La Semana Santa de Cieza como nunca antes se había visto
De forma excepcional estandartes, nazarenos, pasos y mucha solemnidad. A priori, el ambiente de este sábado por la tarde no difería mucho de lo que se puede ver un Viernes Santo en Cieza, aunque sí que había una diferencia notable: no era una procesión más. La Junta de Hermandades Pasionarias vivió lo que seguramente será el momento más brillante de sus cien años de historia.
Era sábado, 4 de octubre de 2014. La fecha ya forma parte de la historia de la JHP. Las 18 cofradías y hermandades de Semana Santa de Cieza como nunca antes se había visto, según los organizadores, salieron por primera vez juntas en procesión magna con motivo de la celebración este año del centenario de uno de los cabildos o juntas de cofradías más antiguos de España.
El extraordinario cortejo se construyó a partir de un despliegue inédito de recursos: 17 pasos, con obras de imagineros de la importancia de Planes, Baglietto, González Moreno, Álvarez Duarte, Hernández Navarro, Carrillo, Yuste Navarro, Sánchez Lozano o Romero Zafra y 9.000 cofrades. Fue una muestra representativa de los 43 pasos distribuidos en diez procesiones que desfilan durante la Semana de Pasión.
Volvieron, pues, a oírse marchas pasionarias que han dejado indeleble huella en nuestros desfiles como ‘Semana Santa de Cieza’ y ‘El Cristo del Perdón’, ambas del maestro ciezano José Gómez Villa. También volvieron a verse anderos aferrados a la vara del trono. Y las calles del casco viejo olían a pan dormido recién horneado. Era la Semana Santa de los ciezanos que, como por arte de magia, hizo acto de presencia en una tarde de octubre.
Para algunos fue una procesión con un punto de nostalgia. Era la primera vez que una procesión de esta envergadura tenía lugar lejos de la primavera. También fue la primera ocasión en la que desfilaban juntas las dieciocho cofradías y hermandades que componen la JHP. Otra singularidad más fue que nunca antes se había visto desfilar a imágenes y grupos escultóricos que no salen de noche. Tampoco pasó desapercibida la estampa de la Virgen de la Magdalena abriendo la carrera.
Porque hay frases que el paso del tiempo convierte en auténticos enigmas, como esas fotografías de álbumes familiares que pierden todo su sentido cuando se mueren los que pueden reconocer los rostros, los nombres. ‘Anda con Dios y que la Magdalena te guíe’ tenía pleno sentido hasta hace unos 70 años y hoy en cambio, por más vueltas que le des, no hay manera de entenderla. Y es que la imagen titular de la Hermandad de Santa María Magdalena era el paso que encabezaba las procesiones antaño, de ahí ese dicho popular ciezano que ha llegado a nuestros días.
El paso por la calle Mesones estuvo cargado de emotividad, por el recuerdo a los nazarenos fallecidos, pero también de cierta esperanza, porque el monumento a la Semana Santa de Cieza simboliza el legado de la gran familia cofrade. Ni un año han faltado a ofrecer una ofrenda -en forma de corona de laurel y oración- por sus difuntos desde que se inauguró el monumento en 2010, sabedores todos que gran parte de lo que son y tienen hoy es fruto de todo aquel trabajo y esfuerzo. Es un ejercicio de llevar a la memoria lo que de ella se guarda en el corazón.
El público, que no acababa de salir de su asombro, respondió abarrotando las aceras de la carrera oficial, arremolinándose ante el desfile en lugares tan emblemáticos como la plaza Mayor, Rincón de los Pinos o San Sebastián y llenando las filas de sillas puestas a disposición de los espectadores en la Esquina del Convento, Paseo, General Ruiz y Buen Suceso.
Este acontecimiento religioso, cultural y turístico fue una magnífica excusa para los amantes de la Semana Santa de otras localidades de dentro y fuera de la Región de Murcia, que pudieron acercarse a Cieza a conocer el buen hacer de la JHP. La importante cita supuso un ingrediente más para dejarse ver por esta ciudad apegada a sus raíces, pero muy consciente del peso de la Semana Santa y siempre abierta a un futuro de grandes oportunidades.
Cientos de personas provenientes de otras localidades de la Región y provincias limítrofes no quisieron perderse un desfile que fue histórico. Además del público foráneo, la Centuria Romana de Nuestro Padre Jesús, los Armaos, de Orihuela, presidida por Ramón Sáez, se desplazó hasta Cieza, donde fue invitada por el Tercio Romano del Santo Sepulcro.
Los buenos augurios decían que este sábado iba a ser una estupenda jornada para disfrutar de esta importante cita. Y los últimos partes del tiempo confirmaron, por fortuna, esas predicciones. La gran familia nazarena contuvo la respiración en espera de ver cómo transcurriría la jornada. Y no era para menos, ya que, tras un año de intenso trabajo, la procesión magna se convirtió este sábado en una realidad.
Fuente: cieza.net