CLAUDIO CABALLERO Lunes Santo, con el adornado Vía Crucis organizado por la Junta de Hermandades Pasionarias, resultó un gran éxito de público y vistosidad, dando la posibilidad de confrontar en la calle imágenes que jamás se habían visto mutuamente al raso.
Fue inédita la instantánea de un Santísimo Cristo de la Agonía a las puertas del monasterio de Las Clarisas, o el resucitado frente a frente con la Oración en el Huerto o el Cristo Yacente.
Igualmente original resultó la exposición de La Caída en la Esquina del Convento o el Cristo de la Misericordia en los albores de la calle de La Hoz.
San Juan esperó también al Santísimo Cristo de la Sangre en la ciezana calle del Barco y la Coronación de Espinas frente al Museo de Siyâsa.
Y así hasta completar las 15 estaciones de este insólito Vía Crucis hecho exclusivamente para el año del centenario de la JHP.
La procesión resultó igualmente espectacular, predominando el rojo y azul de las túnicas de los nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre, la imponente talla del escultor sevillano Luis Álvarez Duarte.
Fuente: laopinion.es